
LA TRADUCCIÓN EN LAS CLASES DE INGLÉS: MITOS Y REFLEXIONES
Por Angel Gomez
Introducción
Por muchos años he escuchado argumentar a mis colegas (profesores de inglés) que la traducción deber ser eliminada como tal de las clases de inglés. Me causa intriga y hasta sorpresa que siendo profesores (pedagogos de profesión) argumenten sin haber hecho un estudio previo o al menos haber leído literatura sobre el tema. Al parecer olvidan que la traducción fue y sigue siendo en algunos círculos académicos una herramienta esencial en el aprendizaje de lenguas, especialmente en el análisis lingüístico comparativo, pero también a nivel de frase (muchas de estas técnicas son utilizadas en SIL: instituto internacional de lingüística, en el aprendizaje de lenguas minoritarias). Por ejemplo, cuando tuve la oportunidad de asistir a un curso de AL2 ofrecido por SIL aprendí la importancia de estas técnicas, que a pesar de que han sido satanizadas por algunos pedagogos siguen siendo de gran utilidad. En el caso mío fue de provecho para aprender a comunicarme básicamente el en Quechua del Huallaga. Al inicio tuve que recolectar vocabulario básico junto al nativo; luego se analizaba y hacia transcripción de la pronunciación, y finalmente se construían frases a partir de ese vocabulario, y que al mismo tiempo esas frases nos permitían estudiar y proponer reglas gramaticales. Así que, con el tiempo uno lograba cierta fluidez y estaba apto para el menos entablar una conversación básica (Quiero afirmar que solo es una experiencia, y que puede ser diferente para cada aprendiz, pero que a pesar de sus limitaciones es útil y valida para el aprendizaje autodidacta e incluso guiada por un nativo hablante)
Pero, hoy en día hay quienes se oponen a este tipo de técnicas más por ignorancia y no porque hayan revisado al tema con detenimiento ni estudiado las formas más antiguas del aprendizaje de una segunda lengua. Ellos son, en muchos de los casos apostatas e inquisidores de la pedagogía que todo “lo condenan” o “todo lo aceptan”. Por ejemplo, para mi sorpresa argumentos como, “Usar la traducción es un delito”, “No traduzcas, apréndelo en el idioma de forma natural”, “Nada de español en clases, por favor”, son algunos de las “verdades pedagógicas” que se escuchan en los pasillos de los centros de idiomas y que muchos han empezado a profesar y anclar a su praxis, y aunque se oyen veraces carecen, en muchos de los casos, de objetividad. Ahora bien, de ninguna forma estoy diciendo que tales argumentos estén del todo erróneos. Pero hay que reconocer que siempre hay un margen de error en nuestra praxis y en nuestro entendimiento. Y que además una praxis sin reflexión nos impide ver con claridad nuestras fallas y limitaciones. Pero aun más grave, llegar a conclusiones sin haber investigado a detalle el tema en cuestión, es inaceptable, y es hasta en algunas ocasiones un delito.
Sin embargo, cosa distinta es lo sucede en las clases. Y al parecer, aunque se sataniza el uso de la traducción como estrategia en el aprendizaje de idiomas, lo cierto es que muchos alumnos lo siguen usando de forma abierta en algunos casos; y en otros de forma más secreta, sin sospecha. Hace unos meses mientras enseñaba un curso de inglés avanzado me di con la sorpresa que algunos estudiantes seguían usando la traducción para el desarrollo A de sus tareas. (Ver figura):

Es interesante observar que la pregunta a responder es simple; es decir, no requiere de mucho nivel académico o dominio del inglés para responderla (¿What makes a teacher memorable?). Como se aprecia es una pregunta en presente (Simple present tense) que no requiere otra cosa más que usar “el tiempo presente”, que es el tiempo más simple y fácil del idioma inglés, y además la pregunta refiere a enlistar “cosas”, “actitudes”, “acciones”, que no necesitan de un vocabulario elevado o muy académico. La pregunta era sencilla, y además era una pregunta para debatir en grupo, y no un trabajo escrito(writing) como se aprecia en la imagen.
Ahora bien, surgen preguntas como, ¿Por qué el alumno optó por una traducción mecánica para un trabajo oral (Speaking)? ¿No parece contraria esta acción a la que muchos profesores de idiomas predican? ¿Acaso no es la traducción un delito? ¿Cómo es posible que un alumno de avanzado cometa este crimen y haga uso de la traducción: condenada y vetada por los pedagogos contemporáneos? Respuestas hay varias, pero ninguna certera ni correcta. No anhelo dar en este breve articulo una solución o una respuesta final, sino más bien apreciaciones, reflexiones que debemos tomar en cuenta antes de referirnos al fenómeno de la traducción en las clases de inglés. De esta forma, “el facilitador[1] de idiomas” (nuevo término acuñado para referirse a “profesor de idiomas”, término tradicional) tendrán un entendimiento más amplio y menos prejuicioso con respecto al uso de la traducción en las clases de inglés.

EL uso de la traducción se da en cualquier nivel del aprendizaje de otro idioma ya sea de forma explícita o implícita[2]. Por ejemplo, mientras daba una clase de inglés a alumnos relativamente nuevos (4 meses de estudio). Algunos de ellos, aunque no hacen uso de la traducción mecánica (uso del Google translator), hacen uso de la traducción de frases (ver figura 2). Como se aprecia en el ejemplo (libro de una alumna que tiene 4 meses estudiando inglés) la alumna prefirió traducir las explicaciones de profesor en su idioma de origen, especialmente porque se tratan de verbos confusos en idioma como es el caso de los verbos “lend”, y “borrow”, que presen tan acepciones. El aprendiz de un segundo idioma (en este caso el inglés) no va a poder internalizar tal acepción a menos que se le explique en su propio idioma o haga uso de una “traducción de frase o palabra”[3]. No es ninguna novedad que los alumnos opten por estas técnicas de aprendizaje, y estoy convencido que muchos profesores de idiomas hacen lo mismo.
Por ejemplo, el uso de traducción es también como se dijo anteriormente otra de las técnicas que usa el estudiante mientras está aprendiendo un segundo idioma. Por tanto, es un idealismo casi pedagógico creer que la traducción debe ser evitada mientras se aprende un nuevo idioma (ver figura 3):

El alumno aquí ha hecho uso de la traducción (I just got a new laptop). La oración traducida es, tal vez, no tan literal, y requiere un cierto dominio del idioma, pero también de las connotaciones semánticas del verbo “get”, ya que este posee muchas acepciones según su contexto. Es muy probable que el alumno hay preguntado al facilitador de idiomas, y este haya ofrecido una explicación, que a su vez puede haber confundido al alumno o simplemente este haya creído que la única forma de memorizar el significado de la oración era haciendo uso de la traducción. Sea cual sea el caso, la traducción sigue siendo una herramienta viva y usada en las clases de idiomas, quizás de forma secreta y no tan abierta.
Ahora bien, sabiendo que la traducción se usa en las aulas de ELF es necesario también analizar de forma breve su importancia en dichas clases, y no satanizarla de ninguna manera como algunos lo han hecho y siguen haciendo. A continuación, expongo tres mitos que son los más comunes sobre el uso de la traducción dentro de las clases de idiomas (en nuestro caso el inglés).
MITOS SOBRE EL USO DE LA TRADUCCIÓN EN AULAS ELF
Mito 1: la traducción enfoca mas en la lengua origen
Como se dijo anteriormente, hay quienes tiene actitudes negativas respecto al uso de la traducción en clases de idiomas. Ellos creen que la traducción no hace uso de la lengua meta (la lengua que se quiere aprender), y por tanto, la traducción se vuelve un obstáculo en el aprendizaje de un segundo idioma ya que se enfoca más en el la L1 (lengua de origen) y no en la L2 (lengua meta). Este sea quizás el mito más popular en los centros de idiomas, y que sea en buena parte resultado influencia del método comunicativo (actualmente vigente). Pueda que la supremacía del método comunicativo haya hecho creer que la traducción es innecesaria en las clases de idiomas, pero como se ha visto anteriormente, hay evidencia que contradice tal afirmación
Al traducir una oración, frase o palabra de un idi0ma a otro se cree que se le está poniendo más énfasis a la L1. Además. El uso excesivo de la L1, la interferencia entre la L1 Y l2 y la falta de actividades comunicativas (Speaking activities). [4] Al parecer las nuevas tendencias de la enseñanza de idiomas inglés solo han recalcado la importancia de hablar; es decir, que el alumno logre competencias comunicativas que le permitan interactuar con otros, y quizás se deba en gran medida a los nuevos desafíos que enfrenta nuestro mundo (globalización, trabajos a largas distancias: call centers, etc.) hacen que el aprendizaje de un nuevo idioma se mueva en esa dirección: comunicar, y, por ende, interactuar. Pero al mismo tiempo es un argumento muy simplista y poco profundo sostener que la traducción es inservible. Innecesario seria colocar los casos en los cuales los libros bilingües han permitido el aprendizaje de un nuevo idioma. Aun así, la traducción también puede usarse en ese sentido: ser una ayuda comunicativa para aprender un nuevo idioma.
El argumento que el uso de la traducción mientras se aprende un segundo idioma le quita prioridad al idioma meta (el nuevo idioma que se estudia), es como se dijo anteriormente un argumento influenciado por el mal entendimiento del enfoque comunicativo que se tiene hoy en día del aprendizaje de un segundo idioma. Estudios recientes han demostrado que los alumnos hacen uso de la “traducción metal” cuando desean hablar o escribir en el idioma que están aprendiendo. Esto les da cierta confianza mientras están aprendiendo el nuevo idioma. [5]En otras palabras, la traducción sirve como un recurso lingüístico, y deja de ser un obstáculo como se suele argumentar.
Por tanto, el uso de la traducción no es de ninguna manera un obstáculo en el sentido general del término, sino que más bien es una herramienta lingüística que puede facilitar el aprendizaje de un nuevo idioma. Además, la traducción no tiene porque quitarle prioridad al idioma que se está estudiando ya que el uso de la traducción puede ser meramente mental y de uso personal como se ha demostrado anteriormente. Por tanto, la definición de la traducción en el área del AL2 debe cambiar, así mismo la mala interpretación que se le hado al uso de esta y que se ha venido predicando en los centros de idiomas.
Mito 2 la traducción solo se enfoca en la gramática
De hecho, por muchos años este ha sido el enfoque. Existen innumerables estudios que lo sostienen, y es en gran manera cierto. Por ejemplo, en la edad media, el método de la enseñanza de idioma era el método gramatical que justamente se centraba en traducir oraciones de un idioma a otro ya que su enfoque era el saber un idioma (conocimiento, el qué), y además se impartía en los idiomas clásicos. Pero, hoy en día hay estudios (pocos, pero hay) que la traducción no solo puede usarse para fines de comparación gramatical sino también pueden extender a otras habilidades como speaking, Reading y writing[6], e incluso hay estudios que sostienen que la traducción podría considerarse como una habilidad más dentro de las clases ELF de pregrado[7] . Por tanto, el hecho de afirmar que la traducción es meramente una herramienta para el aprendizaje gramatical o comparación entre dos idiomas es desacreditar a los nuevos estudios, pero también a la evidencia descrita anteriormente, en la cual se puede observar que muchos alumnos la usan para su aprendizaje ya sea de forma explícita o implícita, e incluso para comprender nuevas ideas, conceptos que son difíciles[8]. Y esto no es nada nuevo. Usualmente los alumnos hacen uso de la traducción por las mismas razones, y no simplemente por una cuestión gramatical. Por ejemplo, en la siguiente figura se puede observar como esta alumna ha hecho uso de la traducción para entender un “concepto gramatical (objetos pronombres)”, “una estructura gramatical”, mas no enfocarse en la gramática como tal.

Como se dijo anteriormente, es cierto que el método gramatical se enfocaba meramente en el estudio de la gramática y traducción como tal. Y esto se debía a que como eran idiomas clásicos no se requería de intervenciones, personalización, etc. Pero desde la llegada de los métodos reformados aparecieron nuevas tendencias y estudios que tomaron los viejos conceptos del método gramatical y trataron de introducirlo desde una perspectiva comunicativa. Por ejemplo, en un estudio realizado se le pidió a un grupo de estudiantes traducir un texto para el resto de sus compañeros. Al finalizar su traducción ellos tenían que explicarla y leerla a sus compañeros. La intención del experimento era mejorar sus habilidades comunicativas en público, y así mismo incrementar el conocimiento de los conceptos en la lengua meta (al momento de traducirlos desde la L1 a la L2)[9]. Por tanto, si existen estudios que muestran el enfoque comunicativo que la traducción puede tener en las clases de ELF, pero tal vez el creer que solo el aprendizaje de un segundo idioma se mide por el nivel de productividad (speaking) sea lo pretencioso. Es cierto, que el hablar es parte del aprendizaje del idioma, y que muchas escuelas, centros de idiomas esperen que sus alumnos logren eso (ya por una cuestión actual, y todo este nuevo mundo de la globalización). Pero al mismo tiempo un nuevo no solo es hablar ya que para hablar hay que entender, oír, leer y escribir. De tal modo que la traducción puede aplicarse a cualquier habilidad[10] desde un enfoque comunicativo, incluso el speaking. Entonces no podemos hacer aseveraciones tan simplistas cuando la evidencia nos muestra todo lo contrario.
Mito 3 El alumno debe producir, no traducir.
La idea que el alumno debe producir y no traducir es más que todo un cliché moderno, que se adapta a las nuevas demandas (trabajo remoto, interacciones comerciales, etc.). Y no está mal decirlo dentro de las aulas ELF. Pero al mismo tiempo es una afirmación simple. La pregunta sería ¿Por qué es malo traducir cuando se aprende un idioma? Bueno hay varias buenas razones desde puntos de vistas comunicativos. La primera y las más usual es decirles a los alumnos que deben aprender a usar el idioma tal y como lo usan los nativos, y que deben aprender a entender su cultura con el fin de usarlo correctamente, etc. Pero la verdad es que estas apreciaciones pedagógicas son limitadas ya que la evidencia muestra que los alumnos siempre buscarán explicaciones que se aproximen a su idioma de origen. Y aunque sabemos que no existen dos mundos ni lenguas iguales el alumno siempre tratará de buscar equivalencias. Y ya se ha demostrado que lo hacen. Por ejemplo, una vez un alumno me preguntó, profesor ¿Por qué no se dice “I have 13 years old “, ¿y se dice “I am 13 years old si en español se dice Yo tengo 13 años? Como se puede apreciar en el ejemplo, este alumno ha hecho uso de la traducción metal para entender y buscar una equivalencia que cuadre con su lengua de origen. Claro, y sabemos que no hay dos idiomas iguales, pero aun así el alumno lo hace.
Así mismo, la evidencia (casos reales en clases) revelan que muchos de los alumnos cuando están en niveles básicos, pero también avanzados hacen uso de la traducción para elaborar sus conversaciones. Quizás no del todo (en el caso de los avanzados: quizás metáforas, o alguna frase verbal etc.). Lo he visto en muchas de mis clases. Y la pregunta es ¿está mal? Bueno, para responder a esta pregunta hay un sinfín de factores como: la cuestión de inteligencia lingüística, el lugar donde se aprende el nuevo idioma: país nativo o no; los profesores que lo enseñan, el colegio o centro que lo ofrece, etc. Lo que si es cierto es que aun en cuestiones de productividad el alumno hace uso de la traducción (ya sean alumnos avanzados con un buen nivel o no; o ya sea que la usan a una velocidad imperceptible para el profesor) durante su aprendizaje. Así que, negar esta realidad va en contra de las buenas prácticas pedagógicas.
REFLEXIONES FINALES
Como se dijo antes, la traducción se usa en clases de forma explícita e implícita. No la podemos prohibir, sería un acto de crueldad pedagógica. Por ejemplo, la traducción puede ser útil para las clases de inglés desde una perspectiva comunicativa a través de actividades lúdicas usando o no herramientas pedagógicas que tengan el fin de mejorar las habilidades comunicativas. De esta forma, se le puede dar a la traducción una nueva perspectiva, pero también se le puede incluir dentro de las clases de ELF como una habilidad más. Darle un enfoque interactivo a la traducción puede ayudar al alumno a tener un enfoque más holístico del lenguaje ya quena través de la traducción no solo se incrementan la habilidades de lectura, escritura, sino que aumenta nuestro vocabulario y nuestro conocimiento del mundo enciclopédico de la L2.
Otro aspecto importante con la implementación de juegos de traducción virtual o no es que contribuye a que los estudiantes de diferentes contextos educativos no solo mejoren sus habilidades comunicativas, sino también a mejorar otras habilidades como el listening , Reading , el análisis, así como la integración de conocimientos previos como la gramática, el vocabulario para comunicar sus ideas de manera efectiva. Todas las habilidades descritas anteriormente cobran vida en el proceso de las actividades de traducción a través de los juegos, lo que le da a la estrategia una forma más integrada de aprender el idioma, ya que antes de traducir los estudiantes necesitan tener conocimientos previos sobre el idioma estudiado.
Además, con el uso de la traducción desde una perspectiva comunicativa ( uso de juegos ) también se pueden utilizar para medir otras habilidades como el Reading o el listening a través de actividades de traducción. Así, los profesores pueden adaptar sus clases para medir las habilidades que creen que sus alumnos necesitan mejorar. La escritura también se puede medir mediante actividades de traducción. Por ejemplo, el profesor puede leer un texto o frases en inglés y luego los estudiantes pueden utilizar sus habilidades de escritura para traducir. De esa manera los estudiantes pueden ser conscientes del nivel de escritura que tienen.
Además, la estrategia contribuye como influencia positiva a fomentar una apertura hacia nuevas ideas para tener una práctica efectiva como docente, concientizándolos sobre lo que como docente están haciendo y cómo hacerlo. De esta manera, los docentes podrían motivar a sus colegas a observar e investigar nuevas estrategias para enseñar a hablar a través de la aplicación de juegos, pero desde una perspectiva diferente y motivar a los estudiantes de una manera innovadora mediante el uso de recursos tecnológicos. Además, los resultados positivos recopilados podrían brindar la opción de adaptar el plan de estudios para enseñar y aprender de una manera flexible y comunicativa. en inglés, así como de sus conocimientos.
Por tanto, la traducción desde un enfoque comunicativo puede ser útil y no un obstáculo dentro de las clases ELF ya que los profesores de inglés como lengua extranjera pueden difundir algunos aspectos de los juegos usando la traducción desde un enfoque comunicativo para diseñar e implementar estrategias de aprendizaje mediante el uso de recursos tecnológicos como la creación de aplicaciones que permitan a los estudiantes tener un aprendizaje más individual, pero a la vez interactivo, en el aula. Hay mucha inquietud sobre los efectos de algunos aspectos de las actividades en las estrategias comunicativas que aún no se han explorado. Además, esta nueva forma de ver a la traducción es nuevo y podría dar inicio a una nueva forma de incluir a la traducción dentro de las clases ELF.
[1] https://dle.rae.es/facilitador. De facilitar y -dor; cf. ingl. facilitator.
[2] Ver Pym, Anthony & Malmkjaer, Kirsten & Gutierrez-Colon Plana, Mar. (2013). Translation and Language Learning: The role of translation in the teaching of languages in the European Union. A Study. 10.2782/13783.
[3] https://www.ubiqus.com/es/servicios/traduccion/tecnicas-de-traduccion/. La traducción literal o palabra por palabra es aplicable cuando entre dos lenguas existe una correspondencia previa de estructura y de significación e impera una equivalencia exacta entre las distintas palabras.
En realidad, este tipo de traducción se utiliza en contadas ocasiones ya que existen muy pocas palabras que tenga una única traducción en un único idioma. Es el caso de objetos concretos, en la combinación español-inglés, como «gato» / «cat» o «ventana» / «window». O incluso de palabras que expresan sentimientos o conceptos abstractos e intangibles como «amor» / «love» o «muerte» / «death».
[4] Ver (Newson (1988, cited by Sulieman and Mohammad, 2017). Translation as a Tool for Teaching English as a Second Language. Journal of Literature. Vol (40).
[5]Ver House, J (2009). Juliane House, Translation. 2009. Oxford: Oxford University
[6] Ver Pym, Anthony & Malmkjaer, Kirsten & Gutierrez-Colon Plana, Mar. (2013). Translation and Language Learning: The role of translation in the teaching of languages in the European Union. A Study. 10.2782/13783.
[7] Ver Pym, Anthony & Malmkjaer, Kirsten & Gutierrez-Colon Plana, Mar. (2013). Translation and Language Learning: The role of translation in the teaching of languages in the European Union. A Study. 10.2782/13783.
[8] Kumar, Avinash. (2013). Machine Translation in Arabic-Speaking ELT Classrooms: Applications and Implications. International Journal of Social Science and Humanity. 442-446. 10.7763/IJSSH. 2012.V2.142.
[9] Cook, G. (2012). Translation in Language Teaching: an Argument for Reassessment.
[10] Padmaja, D. (2013). The historical perspective of language teaching – a brief study. INTERNATIONAL JOURNAL OF INNOVATIVE TECHNOLOGY AND RESEARCH, 1(1), December-January 2013, 110 – 114

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